lunes, 10 de febrero de 2014

La importancia de no darse por vencido - Always keep going!!!


Mentiría si dijera que todos los días desde que me embarqué en la aventura de Just-Ene han sido fáciles y bonitos. Por su puesto que no lo han sido.

Pero por suerte o por desgracia creo que siempre he sido positiva, y me ha gustado centrarme más en la soluciones que en los problemas. Soy un poco pesada y siempre repito lo mismo, pero es que creo en ello firmemente, "para mi hay dos tipos de problemas, los que tienen solución, y los que no la tienen", en el caso de los segundos, lo mejor es dedicarles el tiempo justo y pasar al siguiente tema. Sin embargo, los problemas de tipo uno son perfectos, sólo hay que solucionarlos. En la mano de cada uno está, atascarse en ellos, u optar por buscar la solución.

Dicho esto, claro que no ha sido todo bonito, y que cada día surgen y surgirán nuevas situaciones a las que hacer frente, está más que claro. Pero la cuestión no es el problema, es como cada uno hace frente a él.

En mi caso, recuerdo el día en el que por fin tomé la decisión de dejar mi trabajo. Para Just-Ene, era y es clave el diseño y la fabricación. Y parte de su éxito o no, tiene y tendrá que ver con ello. Cuando empecé a pensar en la idea, hablé con una amiga diseñadora, a la que estaré eternamente agradecida por ser uno de los motores y de los motivos por los que seguí persiguiendo el sueño. Por supuesto, viniendo del sector financiero no sabía si en el mundo había muchos diseñadores o pocos, ni donde estaban, ni en que ambiente se movían, ni como saber si eran buenos o malos. Mi "infalible" entrevista de trabajo a María se limitaba a mirar sus zapatos y a preguntarle si diseñar entraba dentro de sus competencias, y con esto para mi era suficiente para seguir dándome impulso. María también pudo hablar con su antiguo fabricante, y me dijo que la fabricación par a par no era algo imposible. Que se podía conseguir.
Lo tenía todo, alguien que sabía diseñar, la tranquilidad de que el producto se podía fabricar, alguien que sabía de comunicación y quería participar en la sociedad,  y una persona que me ayudaría para encontrar al equipo tecnológico.....Esto era Julio de 2013. El día 31 dejé mi trabajo feliz, pensando que había reunido a todas las piezas clave para mi proyecto.

Pues bien, unas semanas más tarde, ya en agosto, el antiguo fabricante de María decía que cualquier fabricante pedía más de 100 pares para fabricar, María, con todo su buen criterio, me dijo que no podía involucrarse en el proyecto al nivel que el proyecto requería, y mi socia especializada en comunicación no tenía suficiente tiempo y prefería no participar en el capital de la empresa por la inversión que implicaba....

Desde luego, podría parecer que una enorme nube negra sobrevolaba mi cabeza. Pero creo que, en general, estas situaciones nos ayudan a todos a agudizar el ingenio. 

A la semana, había sacado una lista de 1.000 fabricantes en España, recibido recomendaciones de otros tantos, había contactado con escuelas de diseñadores en Alicante (ya puestos a pedir, que estuvieran cerca del lugar de producción) y puesto una oferta para diseñadores en una web de trabajos relacionados con la moda. En una semana más, tenía 2 fabricantes dispuestos a fabricar el par a par, había recibido más de 50 curriculums de diseñadores, "entrevistado" a otros tantos (creo que casi me entrevistaban más a mi que yo a ellos, cosas de emprender supongo), y había acordado con mi ex-socia mantener la relación profesional y estudiar si queríamos la inversión en un futuro. 
Todo sea dicho de paso, la fabricación no se solucionó tan fácil. Cuando fui a ver a estos dos posibles fabricantes, a ninguno le convenció la idea de interrumpir su producción de más de 2.000 pares para Versace, Armani o Rebeca Sanver para producir el par de zapatos de una chica con mucha ilusión pero con pocas ventas. Mi producción era más bien un incordio....


Pero por el camino me encontré a Mar. Mar es y era justo lo que necesitaba en ese momento. En mi ronda de "entrevistas" a diseñadores, encontré a una persona muy válida, polivalente, que se creía el proyecto y le gustaba, con la que encajaba perfectamente a nivel personal y que además se preocupaba tanto o más que yo por controlar el coste de fabricación de la empresa. No se me olvidará nunca el segundo día que quedé con ella. 
Día 24 de Septiembre, Alicante. Quedé con Mar a las 11:30 AM, pero tenía entrevistas con otros diseñadores a las 12:30, 13:30, 16:00 y 17:30 (por fin entendí a mi antiguo jefe cuando se iba Londres y decía que tenía un hueco para visitas a la hora de comer, me sentía igual). No obstante, nunca vi a ninguno de los otros diseñadores. Mar y yo estuvimos hablando desde las 11:30 de la mañana hasta las 3 de la madrugada. Había encontrado a mi compañera de viaje. A parte de las funciones de diseño, control de calidad, producción y un largo etcétera, Mar era y es más que eso, es una fuente de ideas, apoyo e iniciativa a todos los niveles.

Mar fue también la persona que encontró a nuestro fabricante. Después de varias visitas fallidas por mi parte, incluso con una presentación en mano para convencer a alguien para que me fabricara (después de mis años en el sector financiero pensaba que esto solucionaría algo), se me empezaban a agotar algunos recursos. Y fue ella quien lo encontró. Ésta fue sin duda, entre otras muchas, una de las grandes aportaciones de Mar. Encontrar a un fabricante que creyera en el proyecto, que primara la calidad y el detalle y que además fuera una excelente persona. 

No sé si en la vida todo pasa por algo, o que las cosas pasen simplemente nos obligan a mejorar y a encontrar un camino mejor. Pero sin duda, si volviera atrás en el tiempo, desearía que todo sucediera exactamente igual que sucedió, las cosas buenas y las cosas malas. Gracias a ello estoy donde estoy, y seguro que después de otras tantas positivas y negativas, estaré en un sitio mucho mejor en un futuro. A día de hoy, con toda mi buena y mi mala suerte, me siento afortunada.

Un abrazo,

Irene.

1 comentario:

  1. Son las 01.17am del lunes 10 de febrero, perdón martes 11 y estoy agotado del día pero debía de leer algo antes de ir a dormir, no solo por habérselo prometido a la creadora del Just-Ene, del blog y seguramente muchísimas más cosas q desconozco, sino por la curiosidad y el esfuerzo de como lo ha creado, por defecto familiar hacia los zapatos y en el fondo porque me gusta las cosas bien hechas, con muy buen gusto. Hablar de buen gusto es muy difícil, incluso puede resultar subjetivo en cualquier sector y en el de la moda (sean zapatos, ropa...) más aún, pero el buen gusto + calidad se convierte en algo objetivo y es dónde me he dado cuenta leyendo estas líneas que de calidad y buen gusto "Irene" te sobran para repartir, si a eso le sumas las ganas y el carisma te encuentras con tu baby "Just-Ene". Si te soy sincero, después de leer el blog en español, la parte en inglés y si hubieras escrito en ruso seguro lo habría llevado a la embajada para una traducción, estoy convencidisimo q si te dedicaras a otro sueño también tendrías éxito, por suerte has elegido los zapatos donde vas hacer muchos favores a los pies de muchas mujeres. Eso si, mujeres con buen gusto...

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